
Hola a todos, saludos del veneciano.
He leído el comunicado sobre la huelga y me parece que esto va a ayudar poco a los seguidores que tenéis y al conjunto del profesorado. Vamos por partes. Hay muchos frentes abiertos y es difícil acudir a todos, así que toca ser realista. La cuestión del sueldo tal vez no se pueda arreglar ahora, pero si logramos una organización eficaz, se podría arreglar a corto plazo. Todo está planteado para que esa organización no se logre y esos sindicatos están haciendo, sin duda alguna, su papel. Por aplicación del principio de economía, debemos entender que esos sindicatos y el gobierno tienen los mismos intereses y un objetivo prioritario: dejarnos, por enésima vez, paralizados. Hacer daño a esos sindicatos es, por otro lado, hacer daño al gobierno porque se desbarata esa estrategia, que es un primor geométrico, en la que se espera que, una vez más, cuando hace falta, el profesorado sepa hacer el papel que la sociedad nos ha endosado tan ricamente: el del tonto útil. Haremos la huelga (sólo de funcionarios) y sólo servirá para darles buenos motivos a todos esos que ya sabéis para difamarnos. Se trata de una trampa clarísima y de una impasse. ¿Qué se puede hacer? Una campaña contra esos sindicatos, acusándolos de haber traicionado al funcionariado en general y al profesorado en general. Puedo sufrir una aparente derrota con lo del sueldo si ello sirve para que los sindicatos independientes se hagan con el control de la situación, porque sé que lo siguiente que ganaré será lo del sueldo. Pero cuando digo una campaña, me refiero a una compaña que llegue hasta los pliegues más profundos del cerebro de los que se dedican a esta profesión: se trata de que la gente asocie claramente la pérdida de su poder adquisitivo con las siglas de esos sindicatos. Y para eso hay que hacer mucho mítin en los claustros. Hay que ir a los centros, hay que hablarle a la gente, hay que crear un estado de opinión. Si dejáis fuera de juego a esos, habrá merecido la pena no ponerse en huelga. Os recomiendo que hagais una campaña furibunda contra ellos, que la jugada y la astucia les salga cara. Yo me pondría de acuerdo con los otros sindicatos minoritarios, porque mientras esos otros sigan haciendo de las suyas, no existe posibilidad de sacar adelante las soluciones a nuestros problemas. El día de la huelga debe quedar para la conciencia del profesorado como el día de una gran traición. Siempre que he hecho propuestas a este foro, las he hecho con la plena conciencia de que en los centros no se ve a los sindicatos: el sindicato que sea capaz de articularse aen los centros y se convierta en la voz de los centros será el que nos saque de esta situación.