http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/sociedad/cinco-claves-para-afrontar-proxima-reforma-educativa-20120101La solución que propone Funcas al ministro de educación del PP.
Funcas propone al ministerio instaurar exámenes de nivel al final de la enseñanza obligatoria. Wert aún no ha nombrado secretario de Estado de Educación, FP y Universidades.
“Soy muy consciente de que donde España de verdad se la juega en los próximos 20 años es en su educación. Creo que tengo conciencia del reto y de la importancia del mismo”. Estas palabras, pronunciadas por el sociólogo José Ignacio Wert cuando tomó posesión de su cargo como ministro de Educación, Cultura y Deportes, ofrecen en bandeja a los expertos la posibilidad de aportar propuestas.
En esta línea, el último número de la revista Cuadernos de Información Económica de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), plantea algunos de los deberes para la nueva legislatura. Uno de los capítulos, dedicados a la educación desgrana las propuestas de los analistas Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez para un cambio escolar en las etapas obligatorias. No hay razón para conformarse con un abandono educativo temprano de un tercio de nuestros jóvenes ni con mediocres resultados en PISA y la solución pasa por “reformas orientadas a estimular la autonomía y la responsabilidad de los centros escolares y de sus profesionales”, apunta Rodríguez a LA GACETA. Se necesitan “maestros mejor preparados, más vocacionales y más dedicados”, añade. Estas son algunas de las propuestas:
1. Rendir cuentas
Para los alumnos habría que instaurar algún tipo de examen de fin de nivel, probablemente al término de la enseñanza obligatoria, con consecuencias en los estudios que podrían proseguirse después. Por lo que respecta a los profesores, “se echan en falta mecanismos sensatos de supervisión y evaluación con algún tipo de consecuencias”.
2. Autonomía y responsabilidad
La intervención de las autoridades es excesiva, por lo que deberían contar con una mayor autonomía que permitiera diseñar sus plantillas, los cursos que ofrecen, los horarios. Pero el refuerzo de la autonomía ha de ir necesariamente unido a la mejora efectiva de la rendición de cuentas.
3. Cheque escolar
La financiación debería adoptar la forma de un cheque escolar y “equiparar la financiación pública por alumno concertado y público”. De este modo, ya no tendrían sentido las cantidades adicionales que aportan las familias en los concertados” y permitiría reducir los niveles de “segregación social entre ambos tipos de centros”.
4. Modelo finlandés
Para resolver los problemas de los alumnos con más dificultades, se debería “confiar mucho menos en la repetición” y más en la detección temprana de los problemas para aplicar los medios cuanto antes, “emulando en este sentido el modelo finlandés”.
5. Inglés
Además de mejorar notablemente la formación de los maestros, habría que combinar la enseñanza de asignaturas en castellano con otras en inglés.
En resumen, “hay que hacer algo para evitar que casi un 30% de los adolescentes vean truncadas sus carreras educativas al finalizar la enseñanza obligatoria, algo que nos aleja de la UE, afirma Rodríguez. A corto plazo, dice, “los recursos económicos (y humanos) no crecerán o incluso se reducirán, pero las propuestas de Rajoy suenan bien. Habrá que ver en qué quedan”.Grotesco que una fundación de las Cajas de Ahorros se atreva a dar consejos en un tema ajeno a sus competencias cuando deberían centrarse en no hacerlo tan mal como han hecho multiplicando por mil la burbuja inmobiliaria y el colapso total de la economía española, dando créditos inmobiliarios a quienes no podrían pagarlos y lo peor de todo a sus amiguetes promotores que con una usura desmedida nos han arrastrado al abismo.
Nuestro brillante consejero habría firmado estas soluciones, no me extraña, son de la misma categoría, mentes brillantes a las que no puedo alcanzar.
0. Ya sabemos que los actuales profesores estamos mal preparados, somos unos vagos y
repugnantes mercenarios.
Ellos si que son vocacionales, por eso varias de sus cajas han necesitado dinero público. Esta es nuestra iniciativa privada.
1. La famosa "RENDICIÓN DE CUENTAS". Si los nenicos no dan un palo al agua y no superan las pruebas de nivel que proponen se nos baja el sueldo y solucionado.
Los jefazos de Caja Sur y de la CAM, por citar algunas, no veo hayan rendido cuentas ante su nefasta gestión que ha conducido a la desaparición de estas dos entidades. Los gobernantes del tripartito catalán ha llevado su autonomía a la ruina total, no veo hayan rendido cuentas, al revés algunos al Senado para que sigan haciéndolo igual de bien o mejor, si es posible.
2. La Autonomía de nuestra consejería y roc, tan solo que propuesta ahora por otros visionarios.
Los centros en barrios de clase media/baja a practicar la asistencia social.
En Japón, en los años 70, se impuso un sistema educativo totalmente homogéneo en todo su extenso país. Nuestras 17 autonomías han contribuido al desastre económico y educativo en los últimos 30 años.
3. La solución del PP a la educación, el cheque escolar. La forma de acabar con la enseñanza pública y proteger la concertada y privada.
4. El Edén de la enseñanza, Finlandia. No puede haber otro modelo, lo mismo que con el constructivismo y la escuela comprensiva.
La repetición de curso ni se nombra, no puede existir, niño eso es caca.
Cuando se enterarán que el repetir no produce fracaso escolar, sino que el fracaso escolar es el que hace repetir, pura lógica.
5. La última perla educativa, el bilingüismo, pero en la versión PP exclusivamente inglés; el francés o el alemán son lenguas de países de segunda fila.
Lo de menos son los contenidos de Física o Historia, lo importante es que se sepa algo de inglés. Nada de Ética ni de principios.
Hay que preparar a la juventud para que los que vayan a la Universidad o a FP puedan ir sin complejos mediante las becas orgasmus, perdón, erasmus, a conocer mundo.
Los contenidos propios de cualquier disciplina se han vuelto prescindibles, lo único esencial es vender humo, pero en inglés.
En resumen, más de lo mismo, la misma falacia de los que tan poco les queda en la consejerías.